101 canciones para sentirse bien, un libro escrito por Victor Gutiérrez Fierro, presentado a ustedes en formato blog.
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martes, 8 de febrero de 2011
3. Bonus Track 1: Los Beatles (y vi)
A los Beatles les habría bastado All You Need is Love para entrar en la historia. Pero no, claro, tenían que generar un catálogo entero que se ha seguido tocando hasta hoy en infinitas versiones y variaciones (algunas imposibles de olvidar por las razones incorrectas, como All My Loving en la versión en inglés gallego de Los Manolos, o la brevísima cita a She Loves You en el Himno de los Conductores Imprudentes, de los uruguayos Los Tontos).
Pero All You Need…, esta declaración ideológica, es totalmente insuperable. “Todo lo que necesitas es amor”. Más que una canción, parece un mensaje bíblico o religioso. Un credo. Como dice el personaje de John Travolta en la película Michael: “ya lo dijeron Paul y John, todo lo que necesitas es amor”.
Inicia con bronces, luego un coro casi anémico entonando “love, love, love”, cuerdas clásicas apoyando, dando fuerza y profundidad, y Lennon aporreando el piano. Pero dado que es un grupo rock, necesita guitarra eléctrica, así que se incluye una. Y hacia el final, todo mezclado. Clásico, rock, coros, piano, la gente, palmas, todo sirve. Y, para no renegar del pasado, se suma un lejano “she loves you, yeah, yeah, yeah”. Mal que mal, todo es lo mismo. Amor.
Love, love, love / There’s nothing you can do that can’t be done / Nothing you can sing that can’t be sung / Nothing you can say but you can learn how to play the game / It’s easy / … / All you need is love / All you need is love, love / Love is all you need
(Amor, amor, amor / No hay nada que puedas hacer que no pueda hacerse / Nada que puedas cantar que no pueda cantarse / Nada que puedas decir pero puedes aprender cómo jugar el juego / Es fácil / … / Todo lo que necesitas es amor / Todo lo que necesitas es amor, amor / Amor es todo lo que necesitas)
Pero estos cuatro no le cantaban solamente a la paz y al amor con melodías llamadas a lograr la calma del público. No, señor. También eran capaces de poner potencia detrás de sus voces. De sacar sonidos no obtenidos antes desde guitarras. De generar alaridos que darían paso a toda una tendencia musical de rock duro y metal.
Helter Skelter es un excelente ejemplo de la capacidad de experimentación de los Beatles. Para los estándares de sonido de la época (1967), esta canción es inmisericordemente ruidosa. Una guitarra distorsionada tocada al máximo, percusión intensa, un bajo dando lo mejor de sí, y Paul prácticamente gritando al tope de su garganta. Pero como nada puede durar para siempre, cerca de los tres minutos se acaba. O al menos eso parece. Pero no. Vuelve. Y con la misma fuerza. Todo fuerte.
Hasta que, en definitiva, se acaba. Y, para terminar, Ringo informando: “¡tengo ampollas en los dedos!” Es decir, esto es tan duro que se rompieron las manos haciéndolo. Y claro, de esto nació el hard-rock, el heavy metal y todo lo que vino después. ¿Que una golondrina no hace verano? Correcto… ¿a alguien le suena Revolution? Gracias.
Pero bueno. Suficiente de los cuatro de Liverpool... por el momento. Como dije al comenzar este capítulo, el catálogo de The Beatles da para todos los estados de ánimo, y sirve para todas las situaciones habidas y por haber.
Es más: ya tengo claras las canciones que quiero para el día de mi funeral (obviamente, todas de los Fab Four). Para comenzar el asunto, Hello, Goodbye; para la parte más tristona, Here Comes The Sun (cosa de ir mejorando los ánimos); hacia el cierre, All You Need is Love; y para terminar -era que no- The End. Porque, en definitiva, el amor que recibes... es igual al que entregas.
lunes, 7 de febrero de 2011
3. Bonus Track 1: Los Beatles (v)
Si hay una canción que representa mejor que ninguna otra el aporte de George a los Beatles, esa es Here Comes The Sun. Como una segunda parte/complemento de All Things Must Pass (pese a antecederla por un año). Se acaba el invierno, el sol viene de vuelta, hay que recibirlo. Se acaba un período frío y oscuro. Hay que abrazar el sol y la luz. Iluminarse. En la época más conflictiva y compleja de los Beatles, cuando todo se acababa, George trataba de mantener la esperanza.
Más positivo que eso, imposible. Después de la oscuridad viene la luz. Después de la noche saldrá el sol. Después del frío, el calor. Dado que el mayor problema es recordar eso en el momento más frío y oscuro, esta canción sirve como un perfecto recordatorio.
Una nota triste es que ya se distingue, musicalmente, la separación entre los cuatro. Esta canción es casi puro George. Su guitarra, su voz, su estilo, demostrando que es más que una simple comparsa, y que si está ahí es por algo. La guitarra, si tal cosa es posible, transmite calidez.
Here comes the sun / And I say it’s alright / Little darling / It’s been a long, cold, lonely winter / Little darling/ It feels like years since it’s been here
(Aquí viene el sol / Y digo que está bien / Pequeña querida / Ha sido un invierno largo, frio y solitario / Pequeña querida / Se siente como si hubieran pasado años desde que estuvo aquí)
Esta canción, que ha sido usada en innumerables oportunidades en películas e incluso en comerciales, es prácticamente un sinónimo de esperanza. Quizás sea porque, como decía una antigua publicidad de café –que usaba su melodía- reconforta. Y no sorprende que sea la canción más vendida de los Beatles desde que su catálogo completo fue subido a iTunes, la tienda de música en línea de Apple (el fabricante de computadores, no el sello musical).
Increíble pero cierto. Profundo, pero a la vez popular. Antes, al principio, profesaron una ideología más simple y de música “de consumo”. Y en esa etapa, su mayor éxito fue la que, quizás, es la canción pop más perfecta que jamás haya sonado. Corta (menos de dos minutos y medio), potente, con abundantes “yeah yeah”, y con un ánimo festivo incontrarrestable: She Loves You.
Lejos mejor que los demás hitos pop de los Beatles. Mejor que I Want to Hold Your Hand. Mejor que A Hard Day’s Night. Mejor que Help. Mejor que Twist and Shout. Mejor que cualquier otra canción de la etapa “yeah yeah” de los melenudos. Una introducción rápida y breve en batería, e inmediatamente el estribillo. Rápida y directa. Y todos cantando. Y todos los espacios sonoros utilizados astutamente. Definitivamente George Martin (el productor histórico de los Beatles) sabía lo que hacía.
Esta canción es un ejemplo práctico acerca de cómo escribir una buena canción pop. Además, la temática es completamente atemporal. Casi cincuenta años después, la letra aún es aplicable en forma perfecta. Una historia de amor desencontrado, tan simple y aplicable que Peter Sellers, el comediante británico, alguna vez grabó una versión de esta canción como la conversación de dos tipos en un bar.
Hacia el final, logra bajar un poco la intensidad, para terminar con un yeah que se apaga y estira suavemente en la voz de los cuatro. Absoluta perfección pop.
sábado, 5 de febrero de 2011
3. Bonus Track 1: Los Beatles (iv)
Quizás Harrison era el más espiritual de los cuatro, pero McCartney también podía apelar a la calma y a la resignación. Ni más ni menos que para cerrar la vida de los Beatles, con la tranquila (y resignada) Let It Be la cual, además, da título al último disco de los fab four. La vida como la conocían se acababa, y lo único que se quedaba era dejarlo ser.
Paul comienza su último tema con los Beatles cantando en solitario, en voz y un piano eléctrico; poco a poco se agregan coros, percusión, bajo, guitarra, y finalmente vientos, todo in crescendo, todo manteniendo el tono calmado de la canción, hasta que se convierte en un desesperado llamado de Paul a dejarlo ser. No vale la pena. Ya se acabó, ya fue. Y hay que entender que el tipo, en ese momento, tenía un gran problema. El grupo con el que se hizo famoso se disolvía más allá de todo lo que él pudiera hacer. Ese es un PROBLEMA, con mayúsculas (claro que no sabía, no tenía cómo saber, que la vida seguiría más allá, y que los años que vendrían no serían del todo malos).
No importa. Déjalo ser. Muchas veces pasa lo mismo. Uno se ve superado. Todo cambiará. Todo cambió. Y pese a la desesperación, no hay nada que se pueda hacer. Ni siquiera pedir una explicación. Simplemente hay que dejalo ser. Son palabras llenas de sabiduría.
When I find myself in times of trouble / Mother Mary comes to me / Speaking words of wisdom, let it be / And in my hour of darkness / She is standing right in front of me / Speaking words of wisdom, let it be / Let it be, let it be / Whisper words of wisdom, let it be.
(Cuando me encuentro en tiempos problemáticos / Madre María viene a mí / Diciendo palabras sabias, déjalo ser / Y en mi hora de oscuridad / Ella está justo al frente mío / Diciendo palabras sabias, déjalo ser / Déjalo ser, déjalo ser / Susurra palabras sabias, déjalo ser)
viernes, 4 de febrero de 2011
3. Bonus Track 1: Los Beatles (iii)
Si bien George se incorporó a los Beatles casi como secundario (mal que mal, la idea inicial del grupo era de Lennon y McCartney), poco a poco fue haciéndose su propio espacio, aportando ideas, tintes, y temas que los dos creadores principales no alcanzaban a articular. Así aporto a los fab four con canciones notables como While My Guitar Gently Weeps. All Things Must Pass, que da el título al monumental primer disco solista de Harrison después del quiebre de The Beatles, es un tema relajado, tranquilo, con un sonido que invita a la calma, con poca estridencia, y con pocos cambios bruscos. Hasta podría pensarse que es una canción de cuna para adultos. Lo cual es muy extraño, considerando que, al igual que Instant Karma!, está producida por Phil Spector.
Básicamente un piano y vientos, y la voz de George dejando en claro que no lo está pasando bien. Hay dolor y pena en su voz, pero –al mismo tiempo- está tratando de convencerse de que las cosas van a pasar, y abrazando la resignación. Y esa es una buena idea a seguir en momentos de crisis y dolor: asimilar, resignar, y tener la certeza de que pasará. Tarde o termprano, porque así es como tiene que ser. Nada (especialmente lo malo) puede durar para siempre.
Sunrise doesn’t last all morning / A cloudburst doesn’t last all day / Seems my love is up and has left you without no warning / It’s not always going to be this grey / All Things Must Pass / All Things must pass away / … / Now the darkness only stays the night-time / In the morning it will fade away / Daylight is good at arriving at the right time / It’s not always going to be this grey
(La salida del sol no dura toda la mañana / Un aguacero no dura todo el día / Parece que mi amor se ha ido sin avisarte / No siempre estará así de gris / Todas las cosas deben pasar / Todas las cosas deben pasar más allá / … / Ahora la oscuridad sólo se queda durante la noche / En la mañana se disolverá / La luz del día llega en el momento justo / No siempre estará así de gris)
Ese era el espíritu de George, y ese es su legado. Canciones más bien espirituales, que poco se condicen con los orígenes del yeah-yeah-yeah, pero que no podrían haber existido de no ser por el camino que recorrieron los fab four. Otro ejemplo de la sensibilidad de Harrison está en la ya mencionada While my Guitar Gently Weeps, la que suena incluso mejor en manos de Eric Clapton, Paul McCartney, Ringo Starr (y varios más, incluído Dhani Harrison), en el Concert for George, celebrado en Londres un año después de la muerte del beatle, manera en que sus amigos quisieron rendirle un póstumo homenaje celebrando su vida y su música. Mal que mal, George inventó, el solito, los mega-conciertos rock a beneficio, con su Concert for Bangladesh, en 1971.
miércoles, 2 de febrero de 2011
3. Bonus Track 1: Los Beatles (ii)
El bueno de John, socialista a ultranza, escribió, grabó y lanzó al mundo este himno llamado Instant Karma con la producción de Phil “muralla de sonido” Spector. Seguramente el pobre John se revolvió en su tumba cuando la mala de Yoko licenció esta canción para que Nike la usara en un comercial para vender sus afamados productos deportivos. Quizás Yoko pensó en el slogan de Nike: Just do it (sólo hazlo). Nadie sabe para quién trabaja.
A esas alturas (comienzos de los '70) John ya venía de vuelta de los misticismos orientales. Pero el concepto del karma –aparentemente- le quedó gustando. Y si el concepto se aplica, si lo que se hace hoy llegará de vuelta en el futuro, ¿qué mejor que un karma absolutamente instantáneo? Lo que haces, bueno o malo, te vuelve de inmediato.
Musicalmente, una canción pop completamente pegajosa, fácil de seguir, e imposible de sacar de la cabeza. Pero con contenido. Gran mensaje. Encima, con el apoyo de un piano fuerte y una batería que completa todos los espacios sonoros. Y con John cantando/gritando en un registro muchísimo más maduro que el que tenía en sus tiempos de Beatle, mostrando que más allá de ser un buen compositor, también era un excelente intérprete.
Instant karma’s gonna get you / gonna knock you right on the head / You better get yourself together / Pretty soon you’re gonna be dead / What in the world you thinking of / Laughing in the face of love / What on earth you tryin’ to do / It’s up to you, yeah you / … / Yeah we all shine on / Like the moon and the stars and the sun
(El karma instantáneo te va a alcanzar / te va a dar directo en la cabeza / Mejor te arreglas / Pronto estarás muerto / En qué estás pensando / Riéndote en la cara del amor / Qué estás tratando de hacer / Depende de ti, si, de ti / ... / (Si, todos brillamos / Como la luna y las estrellas y el sol)
En medio de todo, un mini-solo de batería, la marca de fábrica de Spector y de su muro de sonido. El año 2006 esta canción fue regrabada por el norteamericano John Hiatt –especializado en rock, country y blues- como parte del soundtrack de la serie de TV My Name Is Earl, comedia que tiene como uno de sus motivos centrales el karma. Pese al tiempo transcurrido entre las versiones, y al cambio de estilo por uno completamente bluesero, el tema sigue completamente vigente. Y, si cabe, suena casi tan bien como la versión original.
Al final, todos son estrellas. Pero no de las de la farándula, sino estrellas de verdad. Cada uno. Tampoco estrellas del deporte, que es lo que quiso vender la gente de Nike con su comercial. ¿Qué habría dicho el buenazo de John acerca de esto? Seguramente, habría respondido con otra de sus creaciones: Give Peace a Chance.